martes, 22 de marzo de 2011

Durmiente

Alma atormentada, camina entre los árboles, cabizbaja, perdida en mil pensamientos. Atormentada porque la pluma se niega a dar rienda a las muchas historias que tiene en su cabeza. Destinada a entregar el corazón a una causa perdida. Los espíritus de ese bosque intentan advertirla, pero permanece demasiado absorta para escuchar sus súplicas. Tanto dolor le daría a su pluma la vida que tanto anhelaba. Cuando encontró esa inspiración, ya no la deseaba

2 comentarios:

  1. A veces cuando encuentras lo que buscas, ya no lo quieres. Es de locos.
    :)

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